ARTÍCULO: Tras la máscara: La vida privada de MJ por Alvin Malnik

Conocí a Michael hace nueve años. Me dijeron que había oído hablar de mi y quería conocerme, y en particular quería ver mi casa de Palm Beach. Michael era un apasionado de la arquitectura y llevaba tiempo admirando mi casa. Estaba en esa época en Los Angeles, y expresó interés en hablar conmigo de varios negocios, ideas y planes. Finalmente habló con Brett Ratner, al que suelo llamar mi onceavo hijo, para que me llamara y organizara una reunión. Inicialmente dije que no porque no era un fan suyo, así que no veía porqué iba a invitarle para venir y entretenerle.

Cuando se lo conté a mi mujer, ¡se la llevaron los demonios! Me dijo, “¿Bromeas? Michael Jackson! Crecí con él! Tenía sus posters en mi habitación! Tienes que dejar que venta, quiero conocerle.” Así que para complacerla, le invité a casa, y desde encontes creamos una bonita amistad.

Durante la última decada, Michael solía venir y quedarse en casa un tiempo, a veces con los niños, y a veces solo. Fue una época extraordinaria. Michael era un invitado increíble porque realmente no necesitaba ninguna atención. Le gustaba limpiar su propia habitación y hacerse la cama, y enseñó a sus hijos a hacerlo igual, algo que nos dejó impresionados.

Michael pronto se hizo amigo de mi hijo Shareef, junto con Brett Ratner y Chris Tucker. Los cuatro pasaron mucho tiempo juntos en la casa, siempre de fiesta y con muchas risas. También tengo trillizos de la misma edad que los mayores de Michael, Prince y Paris, que tienen ahora 12 y 11. Solíamos viajar a menudo con Michael y la familia, yendo a Acapulco u otros sitios de vacaciones familiares. También tenemos buenos recuerdos de nuestras visitas a Neverland Ranch. La habitación de invitados más importante se llamaba Elizabeth Taylor, que es donde nos quedábamos. La primerea noche, nos llamó la própia Elizabeth Taylor, ¡para darnos la bienvenida a su suite en Neverland Ranch! A los niños, por supuesto, les encantaba Neverland; iban por allí con los niños de Michael y veían el zoo y subían en el tren. Fueron momentos mágicos.

Un año, en una fiesta de cumpleaños que hizo Nancy por los trillizos, Michael vino al cine y nos sorprendió no sólo a nosotros, sino a los invitados al cumpleaños. Todo el mundo pensaba que era un imitador de Michael Jackson. No podían creen que ¡realmente era él! Pensandolo bien, seguro que muchos todavía piensan que era un imitador.

Nuestros hijos pasaron mucho tiempo juntos y a los niños de Michael les encantaba. Cuando estaban con nosotros, podían salir con Nancy y conmigo y nuestra familia sin ser molestados. No tenían que ir tapados porque nadie sabía quiénes eran. Cuando estaban con nosotros experimentaban situaciones normales que no tenían en su vida diaria, como visitar el colegio de St. Andrew o ir al cine. Cuando estaban con mi familia, literalmente iban sin máscaras y nadie les molestaba. Michael podía hacer lo mismo. Trabajamos para crear experiencias cotidianas para él, como ir de compras. En una ocasión alquilamos un supermercado de la cadena Publix para que pudiera hacer lo que suele hacer la gente normal.

Michael pudo relajarse cuando estuvo con nosotros y pudo bajar la guardia. Vivimos en la playa y él y yo podíamos ir al agua juntos cuando se ponía el sol y él era como una persona normal paseando por la arena.

Sobre mi historia con Blanket, Michael me pidió ser el padrino de Blanket cuando el niño ya tenía un año. Mi relación con Blanket es limitada, porque sólo era un bebé en esos días, y realmente no participé en su crecimiento. Pero creo que aquello tenía su sentido, Michael realmente me quería como una especie de red de seguridad. Quería saber si yo podría criar a Blanket como si fuera uno de mis própios hijos, y eso es lo que dice la documentación legal.

No he hablado con la familia desde la muerte de Michael. No suelo estar ante la prensa, así que cuando empezaron a salir las noticias me quedé en shock. Sabía que si iba al funeral, la prensa me volvería a agobiar. Así que, en su lugar, nuestra familia rezó por Michael, y le deseamos buen viaje de este mundo. Nustra familia quería mucho a Michael, y siempre le respetamos, y siempre le tenderemos una mano de amistad a todos sus hijos si necesitaran nuestra ayuda algun día.

Michael tenía una energía y un talento increíbles. Siempre estaba componiendo nuevos temas y cantándolos a cappella. Un día, caminaba por la casa en pijama, cantando nuevos temas en los que trabajaba. Subía por unas escaleras y bajaba por otras. Le pregunté, “¿Qué haces?” Me dijo, “Estoy haciendo dos temas a la vez! Subo por estas escaleras haciendo una de las canciones, y cuando bajo por las otras, hago la otra canción”. Podía escribir un tema en cinco minutos, era increíble.

Se que acabó grabando algunas de esas canciones nuevas. Quería hacer un gran regreso con una gran gira de conciertos, comenzando en Europa y acabando en USA. A la vez, quería publicar simultaneamente algunos albumes en los que había trabajado durante su estancia en nuestra casa, todo era material nuevo.

Estaba muy excitado por hacer la gira, muy preparado. Uno de nuestros amigos que estaba en los ensayos una noche o dos antes de morir, me llamó y me dijo, “Deberias venir y ver a Michael antes de que haga el concierto. Es increíble. Nunca le has visto así antes”. Tuve la oportunidad de verle actuar antes, en nuestra casa. Estando de visita, pidió si le podía conseguir una pista de baile portatil, cosa que hice por supuesto. Cuando le vi moverse en esa pista me quedé boquiabierto. Nunca había visto nada igual. Sabía que era increíble, y me gustó saber que cinco años después, seguía siendo impresionante.

Fueron días muy divertidos, pero también tuvimos momentos duros. Ayudé a Michael financieramente en distintas areas cuando lo necesitó. En esa época, nos las arreglamos para resolver esos problemas financieros. Tras aquello, que fue poco después de que me pidieran que pagara su fianza, sentí que los mejores intereses de nuestra familia ya no estaban en invertir todo el tiempo que requería volver a conseguir devolver la estabilidad de Michael de nuevo, ya que en aquel momento tenía a su alrededor gente capaz de hacerlo. Y, por supuesto, la geografía también era un problema porque los intereses económicos de Michael estaban esencialmente en California o en New York o Europa. Realmente no tenía tiempo de continuar involucrándome a mi mismo las varias consideraciones que había en su vida. La última vez que vi a Michael fue justo antes de su juicio, aunque hablé con él varias veces después. En esa época estaba algo antipático; estaba muy furioso y muy decepcionado con los cargos de los que le habían acusado. Me juró que que era absolutamente inocente de todos los cargos contra él. Y así se demostró.

Creo que el legado de Michael Jackson seguirá durante muchos años. Finalmente, la negatividad que le ha rodeado en la prensa se disipará. Será más reconocido y respetado por el genio musical que demsotró, y el legado sobrevivirá a nuestra década y las venideras. Nuestros hijos redescubrirán a Michael Jackson de nuevo a lo largo de muchos años desde ahora, y acabarán impresionados de lo que creó y la música que hizo, del estilo de baile que hizo, y lo más importante, del maravilloso carisma que generó. Su muete es otra pieza en la historia que estamos experimentando ahora, y desafortundadamente, nos está retrasando para el momento en que despertemos a la verdadera importancia de Michael Jackson.

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~ por elblogquetemereces09 en agosto 15, 2009.

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