UNOS DIAS CON MICHAEL JACKSON EN MADRID

Nuestro amigo LUIS JAVIER MARTINEZ escribe una más que interesante crónica de los días que vivió con Michael Jackson, en los dias de la promoción del álbum ‘Destiny‘ de los Jacksons.

ESTA ES LA HISTORIA

El 17 de Diciembre de 1978 se lanzaba el disco de The Jacksons , ‘Destiny’. Era el tercer álbum con CBS/Epic Records después de una larga carrera con la compañía de Detroit, Tamla Motown.

En esta ocasión , la compañía les había permitido componer, grabar y producir la mayor parte de las canciones por primera vez en su carrera, grabando en su estudio de Hayvenhurst , en tan solo dos meses.

En aquel momento yo trabajaba como Director de Arte y Repertorio Internacional para Epic, compañía en la que en muy poco tiempo habíamos generado un buen número de éxitos tanto locales como internacionale, Albert Hammond, Boston, Kansas así como artistas procedentes de otros sellos como Supertramp o The Police.

A raíz del lanzamiento de ‘Destiny’, se organizó una gira mundial de promoción . El tema estrella iba a ser la canción ‘Shake Your Body’, aunque en España funcionaría con mejor fortuna ‘Blame It On The Boggie’.

Después de un buen número de llamadas de teléfono y otro tanto de telex, conseguimos que The Jacksons incluyesen España dentro de su gira de promoción, lo que significaba poder tener al grupo en Madrid y aprovechar con ellos el tiempo de la mejor forma posible que rentabilizar la visita.

[Sony Style ES]
Con todo organizado, el grupo llegó a Madrid para estar cuatro días y poder grabar el programa de Valerio Lazarov y “Aplauso” de Jose Luis Uribarri, que producía Hugo Stuven. También programamos diferentes entrevistas de prensa y radio así como la visita a El Gran Musical, programa de radio

El día 26 de Enero de 1979 llegaron al aeropuerto de Barajas: Jackie Jackson, Tito Jackson, Marlon Jackson, Michael Jackson y Randy Jackson. Este último y hermano menor del grupo había sustituido a Jermaine Jackson, que se acababa de casar con una de las hijas de Berry Gordy Jr, el dueño de la Tamla Motown, su anterior compañía discográfica .

En aquella antigua Terminal del Aeropuerto y con unas medidas de seguridad infinitamente más relajadas que las actuales, no tuve ningún problema en poder entrar para recibirles justo después del paso por aduanas y así esperar con ellos la llegada del voluminoso equipaje compuesto por más de diez baúles y no se cuantas decenas de maletas.

Mi primera impresión al encontrarme con The Jacksons fue la de estar con un grupo de niños mayores hartos de todo y cansados antes de empezar. Les faltó tiempo para tirarse en el suelo junto a la cinta transportadora , como si acabasen de correr una maratón. Esta actitud se mantuvo durante todo el tiempo que estuve con ellos, con la salvedad de que cuando tenían que trabajar o actuar era como si les pusiesen pilas de sobrecarga, entonces se mutaban en un auténtico torbellino.

La “troupe” estaba compuesta por los cinco hermanos, tres managers que cuidaban de los detalles organizativos y artísticos, una cocinera, dos sastras, una peluquera, una institutriz y dos profesoras que aparentemente por imperativo legal acompañaban a los chicos con la idea de no descuidar su formación escolar.

Les hospedamos en el Hotel Palace de Madrid, donde algunos compartían habitación. En aquel momento el grupo era popular pero no generaba curiosamente ninguna situación de persecución de fans ni de paparazzis.

El sábado 27 de Enero, aprovechamos para hacer un poco de turismo y visitar el Museo del Prado. Allí tuvimos una situación que pudo resultar bastante tensa . Cuando estábamos visitando la sala de Las Meninas, aparecieron de forma bastante brusca los agentes de seguridad de algún miembro de la Familia Real, que por alguna razón se encontraba también de visita en el museo. Con bastante mal estilo y sin reparar en nada nos hicieron apartarnos de donde estábamos y obligaron a Randy a Tito y a alguno más que llevaba una gorra puesta en la cabeza a quitársela por si aparecía el miembro de sangre azul. Esta actitud dejó un poco perplejo al grupo que no entendía muy bien estos nuevos modales democráticos. La cosa no pasó a más, pero tuve que dar algunas explicaciones. Al fin y al cabo era el año 1979 y todavía coleaba algo del reciente pasado.

Tras la visita al Prado, fuimos a comer paella a La Barraca, restaurante típico valenciano cerca de La Gran Vía. Después nos dimos parte de la tarde libre. Los chicos se fueron a hacer los deberes al hotel, aunque todavía tuvimos tiempo para ir de compras por Serrano y Claudio Cuello.

Michael Jackson no era el mayor de los hermanos, pero claramente ejercía de líder. Aunque entonces se trataba de un grupo formado por cinco miembros, Michael era el que había tenido algunos éxitos en solitario y destacaba no solo como imagen del grupo sino como el más interesado por todo lo que se generaba alrededor. De hecho hubo varias ocasiones de poder constatar la diferencia que existía entre el y el resto de sus hermanos.
Durante la visita al Museo del Prado fue el que más interés mostró. Preguntaba sobre detalles de algunas obras y experimentó gran emoción y curiosidad con determinados cuadros. Con la pintura de Velázquez mostró un especial interés. En los días siguientes que pasamos juntos en Madrid surgieron más ocasiones en las que el liderazgo de Michael fue determinante, y al mismo tiempo dejaba ver el carisma y talento que lo convertiría en los años venideros en la estrella que Michael Jackson ha sido.

El domingo 28 de Enero fuimos a las 12:00 de la mañana a El Gran Musical, programa de radio que se emitía en directo por la Cadena SER desde la discoteca Titanic en la calle Atocha.
El programa lo presentaba Pepe Cañaveras y lo dirigía Rafael Revert. Ese fué el primer contacto de Michael Jackson con los medios en España, allí le presenté también a Joaquín Luqui que colaboraba cada domingo en el programa con su genuino y personal estilo, y aquel “…será tres, dos o uno” y “ besitos para ellas y un abrazo para ellos”, definitivamente una época en la que la industria discográfica en pleno apogeo, con ventas millonarias y sin los problemas de piratería actuales, desarrollaba y promovía artistas rentables y generaba ingresos extraordinarios como los que llegaría a producir la carrera en solitario de Michael Jackson.

El lunes y martes de la semana siguiente fueron muy representativos de lo que era el día a día del trato con artistas; tanto delante como detrás de las cámaras.
A las 10:00 de la mañana estábamos citados en los antiguos Estudios Roma de la carretera de Colmenar, actual centro de producción de Tele 5. Allí deberían estar esperándonos Valerio Lazarov y todo su equipo de producción para rodar una sola canción, el single que promocionabamos en ese momento: “Blame It On The Boggie”, de 3 minutos y 36 segundos de duración.

Como clavos, allí llegábamos puntual y profesionalmente con los cinco Jacksons, los managers la peluquera, las sastras y los baúles repletos de trajes multicolores, lentejuelas, brillos, instrumentos musicales y todo lo necesario para rodar sin ningún problema lo que sería el próximo número uno de Michael Jackson y sus hermanos.
Después de las presentaciones pertinentes Valerio Lazarov nos explicó como pensaba rodar al grupo y lo que pretendía conseguir con la canción, la coreografía del Ballet Zoom, los miembros del grupo y sus instrumentos y por supuesto con la voz de Michael Jackson.

Tras las explicaciones y las buenas intenciones, los Jacksons se marcharon a los vestuarios con sus sastras y maquilladoras y a las 10:30 aproximadamente estábamos en el plató dispuestos a comenzar.
Valerio Lazarov y sus ayudantes continuaban haciendo pruebas de luz, pruebas de cámara, pruebas de zoom, pruebas de playback, pruebas de…todo. No en vano la personalísima técnica de realización de Valerio Lazarov que le había proporcionado gran éxito y no menos críticas, consistía a parte de un único y original sistema de inducción al mareo del espectador con sus acercamientos y alejamientos de la cara del artista, en una manera de grabar una canción a base de continuos cortes de 3, 5, 6 o como máximo 10 segundos. A lo largo de este puzzle final de diferentes y frenéticas tomas, podía cambiar de decorado, de vestuario del artista, de peinado y de país si Valerio creía que eso podía aumentar la ansiedad y las nauseas del sufrido espectador televisivo.
Con todos estos preparativos seguíamos esperando en el plató la esperada voz de: ¡¡¡Silencio, se rueda!!!, pero desafortunadamente lo que pudimos escuchar a las 12:00 fué, ¡¡¡Paramos, hora del bocadillo!!!.
¿Paramos? ¿Pero cuando hemos empezado?, No pude decir otra cosa.
Vuelta a los camerinos a esperar que cámaras, electricistas, limpiadoras, responsable de censura y resto de personal especializado repusiesen fuerzas para “reemprender” la producción.

Cuarenta y cinco minutos más tarde Michael Jackson, el futuro Rey del Pop, sus hermanos y nosotros los ejecutivos agresivos de la CBS-Epic estábamos en el plató ansiosos de deslumbrar con el buen hacer de la música más discotequera del momento.
Valerio Lazarov continuaba haciendo pruebas… y comprobando que los preparativos del Croma (en inglés Croma Key), una técnica audiovisual utilizada ampliamente tanto en cine y televisión como en fotografía, que consiste en la sustitución de un fondo por otro mediante ordenador, funcionase correctamente. Para poder filmar con este método se debe escoger un fondo de color y después un objeto o persona para colocar en una situación posterior a ese hipotético fondo. El color debe ser alguno de los primarios (rojo, verde o azul). Habitualmente se usa el verde o el azul y no el rojo, ya que es el componente más importante de la piel humana…blanca…

De esta forma y con esta alegría, como si el tiempo fuese eterno, íbamos pasando la mañana en los Estudios Roma con algún ensayito de cinco segundos, un paroncito para pensar, un vuelvo en cinco minutos, y mientras tanto el futuro crack de la historia de la música contemporanea y sus hermanos disfrutando del frío invierno de Colmenar Viejo.

Con las cosas avanzando de esa manera, nos llegó la hora de la comida, productores, sindicatos y clero naturalmente, al pan y a la tajada, que no al tajo.

En esas condiciones yo empezaba a temerme lo peor, pero de repente caí en la cuenta que afortunadamente estábamos en pleno invierno, y las posibilidades de la tradicional, reconocida y muy recomendada siesta quizás en esta ocasión no se darían.

Una vez todos terminamos con el rancho proporcionado por el equipo de producción, los santos Jacksons volvieron a repasarse el vestuario y los maquillajes antes de posicionarse en el plató dispuestos a cantar, a bailar y a no dejar indiferentes a uno solo de los entusiastas colaboradores de Valerio Lazarov.

Un ensayo, una toma, ¡no me vale!
Un ensayo, una toma, ¡que pasa con esa luz!
Un ensayo, una toma, ¡hay un brillo que no me gusta!
Un ensayo, una toma, ¡que pasa con ese croma!
Un ensayo, una toma, ¡vale!
Un ensayo, una toma, ¡que es esa sombra de ahí detrás!
Un ensayo, una toma, ¡paramos un rato!
Un ensayo, una toma, ¡vale!

La tarde avanzaba pero la grabación de ‘Blame It On The Boggie’, con sus 3 minutos y 36 segundos, corría más lenta que el Windows Vista en opinión de algunos. Vaya, que al paso que llevábamos nos iba a pasar aquello que decía Maradona: ¡Cuidado muchachos que se nos escapa la tortuga!

Yo empezaba a estar preocupado porque no veía el momento en que Lazarov iba a pisar el acelerador, y efectivamente mis peores previsiones estaban a punto de cumplirse. Como el que no quiere la cosa, después de todo el día en Estudios Roma y con apenas un minuto de grabación válido, se daba por finalizada la jornada y se nos emplazaba hasta el día siguiente.

No recuerdo las explicaciones que les di a los ya en ese momento, beatificados hermanos Jackson y al intérprete de Thriller, el hermano Michael, pero con las mismas volvieron a los vestuarios se quitaron los trajes de glam, cogimos los coches y regresamos al Hotel Palace, todos mas mosqueados que una vaca tocándole la zambomba.

El problema del día siguiente era que en TVE, en Prado del Rey, nos estaban esperando para grabar cuatro canciones en el Estudio Uno.
Gracias a la comprensión y a la ayuda de mi amigo Jose Luis Uribarri, pudimos retrasar la grabación a la tarde. Contando que hubiésemos acabado con Lazarov.

A primera hora del martes 23 estábamos repitiendo la rutina del día anterior con los ánimos un poco alterados y confiando en el buen hacer del equipo de producción.
Los problemas se repetían, los ensayos y las tomas no fructificaban y aquello empezaba a ponerse complicado. Los Jacksons estaban ya hasta la última lentejuela de los calzoncillos cuando aparecieron en el plató el grupo de rockeros Burning, que como siguientes peregrinos, deberían someterse a la tortura sin Biodramina del gurú del zoom, una vez hubiesen terminado los ya prácticamente canonizados hermanos Jackson.
Entre el barullo de unos y otros en el plató y aledaños, alguien debió de hacer algún comentario sobre la indumentaria rockera de los Burning y sus pantalones de cuero negro, muy rockeros, muy negros y muy apropiados para el evento y estilo del grupo madrileño. Pero entre el follón, los ánimos, el cansancio y el mareo del zoom, las tomas y los ensayos, los hermanos Jacksons se plantaron y empezaron a hablar entre ellos, se acercaron a mi y sin más me dijeron que habían oído que alguien hablaba refiriéndose a ellos como “negros”, que estaban hartos, que se iban y que lo que estaba pasando era que “ese hombre” (Lazarov), los estaba haciendo trabajar tanto precisamente por eso, ¡porque eran negros!

Por segundos el caos se adueñó de la situación, yo me veía en la calle y mi exitosa carrera de ejecutivo del negocio del enterteinment en la basura.

Y es ahí donde otra vez el liderazgo de Michael Jackson se dejó ver. Le aseguré que en España no teníamos problemas racistas, que Valerio Lazarov era un grandísimo y reconocido realizador, el único problema era que quería hacer tan buen trabajo con su canción que se había excedido en la elaboración.
Aparentemente las explicaciones le debieron de valer y Michael marchó a los vestuarios para hablar con sus hermanos y tratar de convencerlos para volver.
A esas alturas las lentejuelas y los trajes estaban ya glamurosamente empaquetadas en los baúles y los Jacksons de paisano dispuestos a abandonar Colmenar Viejo.

Porque Dios existe y los Jacksons eran definitivamente santos y Michael era el Ángel del Pop, este convenció al resto de volver al plató con una condición: ¡Un ensayo y una toma! ¡No repetirían! ¡Los 3:36 de “Blame It on the Boggie” de un tirón!

Valerio Lazarov aceptó, ensayó y grabó.

Se volvió a empaquetar el vestuario, comimos algo y de camino a Prado del Rey, desde Estudios Roma, Michael Jackson y un servidor nos fuimos a la Gran Via, a una pequeña tienda de Lladró que había cerca de La Plaza de España. Allí Michael se entusiasmó con las finas figuritas, pero como teníamos que ir a TVE para grabar Aplauso, le pedí al encargado de la tienda si podría esperarnos a cualquier hora de la noche, que volveríamos después de grabar en televisón.

Las cosas en Prado del Rey con Uribarri y Hugo fueron completamente distintas. Grabamos sin problemas las cuatro canciones previstas. A eso de la media noche estábamos Michael y yo en la tienda de Gran Vía comprando figuras de caballitos, carrozas, hadas, y futbolistas, pasión desconocida y posteriormente nunca aireada la del gusto por el futbol que me confesó Michael en el coche de vuelta al hotel.

Al día siguiente toda la comitiva nos encaminamos al aeropuerto para dar por terminada la visita a España de Michael Jackson. Poco tiempo después Michael lanzaría el álbum ‘Off the Wall’, lo que sería el comienzo del reinado musical de una de las figuras mas controvertidas y geniales que ha dado la música.
Yo tuve la suerte de estar allí y poder contarlo ahora.

Luis Javier Martínez ha sido Director de Arte y Repertorio Internacional para CBS-Epic. Director de Marketing y Director De Arte y Repertorio Nacional e Internacional para Warner Music. Director de Marketing y Operaciones para 20th Century Fox. Vicepresidente Senior y Director General para Walt Disney Company Iberia. Actualmente es Director de Desarrollo de Negocio en Telefónica.

Abajo, ‘Blame it on the boogie’.


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~ por elblogquetemereces09 en julio 29, 2009.

Una respuesta to “UNOS DIAS CON MICHAEL JACKSON EN MADRID”

  1. me gusta todos los videos, y su musica.

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